El día en el que el fútbol mundial rindió homenaje a Don Alfredo Di Stéfano tuvo que ser un honor ser el presidente del Real Madrid. Ayer, representar como máximo mandatario al designado como mejor club del siglo XX no tenía precio. El privilegiado fue Ramón Calderón, al que desde que hizo acto de presencia en el palco del estadio madridista se le notó el imborrable orgullo de convertirse en actor principal en un homenaje tan señalado como el de ayer.
A las 12:35 de la mañana aparecía Calderón por el palco de honor del Santiago Bernabéu de la mano de Alfredo Di Stéfano. Al presidente blanco le toco hacer de maestro de ceremonias y desde que empezó a leer su primer discurso se mostró emocionado: "Hoy es un día grande, un día importante para el Real Madrid. Hoy brindamos un doble tributo a una leyenda, a un mito. Me cabe la satisfacción de poder ser anfitrión de un acto tan emotivo como este".
Después de dar la bienvenida a todos se descubrió ante la figura de Di Stéfano y su impacto en la historia del club blanco: "Alfredo encarna a las perfección los valores del Real Madrid. Es un jugador con mayúsculas y es y será eterno para el Real Madrid".
lunes, 18 de febrero de 2008
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